Sobre la situación en CABA y otras provincias, el titular de la cartera educativa aseguró que «lo que plantea el DNU es despartidizar cualquier discusión sobre la presencialidad, y que hay que poner en suspenso la presencialidad frente a la situación de alarma epidemiológica con variables objetivas”.

El ministro de Educación, Nicolás Trotta, aseguró que el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, «pone en riesgo a toda la comunidad educativa» y a «toda la sociedad» con su decisión de mantener la presencialidad en algunos niveles de la educación en la ciudad de Buenos Aires pese al Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que dispone la virtualidad para las escuelas para las zonas de alerta epidemiológica, como es el caso del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

“Es inentendible. Está poniendo en riesgo la salud de toda la comunidad educativa y a toda la sociedad», dijo el titular de la cartera de Educación en diálogo con El Destape Radio en referencia a la decisión del Gobierno porteño de continuar con la presencialidad en los niveles de jardín de infantes, primaria y primeros dos años del secundario.

Trotta hizo extensiva esta preocupación a otros distritos que continúan con la presencialidad en las aulas, como es el caso de Córdoba y Mendoza.

«Lo que plantea el DNU es despartidizar cualquier discusión sobre la presencialidad, y que hay que poner en suspenso la presencialidad frente a la situación de alarma epidemiológica con variables objetivas”, dijo.

Precisó, en este marco, que “Córdoba tiene una tasa de incidencia peor que la de la Ciudad de Buenos Aires y Mendoza no está en zona de alarma epidemiológica, pero sí en lo que hace a la ocupación de camas”.

Trotta diferenció estas tres jurisdicciones con «el resto, que cumplen la norma y, cuando están en alarma, suspenden la presencialidad».

Incluso, mencionó que, «en las zonas de riesgo bajo, entre ellos 14 distritos de la provincia de Buenos Aires, se puede recuperar la presencialidad en las aulas”.

En este sentido, Trotta explicó que, para que las clases presenciales se suspendan, tiene que haber «una incidencia de 500 contagios cada 100.000 habitantes, y la Ciudad está más que duplicando el indicador«.

El ministro citó los casos de Alemania, donde «la tasa de incidencia es 330 cada 100.000 para suspender las clases presenciales” y de Uruguay, país en el que directamente «no se iniciaron las clases presenciales» y «pusieron en suspenso el cronograma de regreso escalonado que tenían armado frente al aumento de casos».

Trotta se expresó optimista respecto a los resultados que tendrá el período de restricciones que rigió durante los últimos nueve días para bajar el nivel de contagios, que era muy alto.

Según dijo, “a mediados de esta semana quizás empecemos a ver un esquema de recuperación de algunos indicadores tras los nueve días de restricciones”.

Sobre la vacunación a docentes, expresó que “aun si estuviese vacunado el 100 por ciento de los docentes y auxiliares, esto no implica que pueda volverse al esquema de presencialidad», porque falta que la vacuna llegue a niños, niñas y adolescentes.

Respecto al avance del plan de vacunación contra el coronavirus dijo que permitirá “en agosto y septiembre intensificar la presencialidad” en las aulas, y agregó: «Previamente a eso, tendremos un esquema de intermitencia”.

Sobre la posibilidad de que se adelante el receso invernal, manifestó que “la aceleración de la vacunación es uno de los elementos frente a la posibilidad de adelantar el receso invernal, siempre y cuando podamos asociarlo a una meta objetiva del cumplimento del proceso de vacunación”.