Fernanda Paz Guardia es la única sobreviviente del pasado 17 de mayo cuando Alan Amoedo, atropelló y mató en Circunvalación. Transita una difícil recuperación pero levantó su voz para pedir justicia.

«No tengo bronca, pero la Justicia podría usar la herramienta de la detención para que uno pueda tener la sensación de que algo puede estar mejor en el mundo», expresó Fernanda. Foto: gentileza

«Alan Amoedo es un asesino y sigue libre”, dijo Fernanda Paz Guardia, a cinco meses de la tragedia de Circunvalación donde Sol Viñolo -pareja de Fernanda- y Agustín Burgos perdieron la vida. La joven estuvo internada en el Hospital de Urgencias más de 60 días, en forma alternada, la operaron varias veces, tiene tres quebraduras que no se operan y permanece en silla de ruedas.

Este lunes, familiares y amigos vuelven a salir a la calle para pedir justicia y reclamar que el fiscal, ante las pruebas, dicte la prisión preventiva para Alan Amoedo. La concentración será frente a Tribunales 1 a las 18.

Hace tres días, Fernanda publicó en su cuenta de Instagram un poema sobre ese lunes fatídico en avenida Circunvalación: «Me quedé plantada en el espacio, me quedé en un tiempo cero. Me quedé escuchando y viendo las risas de Sol y Agus desaparecer», escribió, y en una entrevista con Perfil Córdoba, habló por primera ante la prensa: «Ese día murió una parte de mí», indicó.

Al igual que las familias de las víctimas, que reclaman al fiscal que determine la prisión para Alan Amoedo tras los resultados de las pericias, Fernanda pide justicia por Sol y Agustín: «Tomó alcohol, consumió merca, agarró un auto, se filmó, dejó las evidencias, elevó la velocidad y adelantó por banquina. Se encontró con un auto estacionado y terminó todo. Las pericias confirman científicamente lo que pasó. Alan Amoedo es un asesino y sigue libre”.

Tras la embestida del auto, Fernanda quedó gravemente herida pero en estado consciente, y trató de ayudar a su pareja y a su amigo. Recuerda que a pocos segundos de la tragedia, el asesino salió de su vehículo pero nunca se acercó a ayudarlos: «Se bajó en segundos. Debe tener mal la cabeza, pero al mismo tiempo digo pobre tipo, vendrá de generaciones de basura para llegar a hacer lo que hizo», relató la joven y también contó que se sintió maltratada por la Policía: «En ese estado me preguntaron 10 veces lo mismo».

En estos cinco meses a Fernanda nunca la llamaron a declarar, contó que cuando estaba en el hospital solo «un día fueron técnicos de Accidentología».

“El fiscal Tomás Casas, presente en la ausencia, ¿qué hizo? Entiendo el derecho de toda persona de que se respete su inocencia», dijo la joven a Perfil Córdoba y agregó: «Pero las pericias confirmaron que es un asesino, tuvo actitudes de desprecio por su propia vida, por las ajenas. Es un peligro para la sociedad”.

«No tengo bronca, pero la Justicia podría usar la herramienta de la detención para que uno pueda tener la sensación de que algo puede estar mejor en el mundo», expresó la joven que atraviesa su recuperación con la ayuda de sus familiares y amigos pero, al no contar con una obra social, las cosas están cuesta arriba: «Es muy estresante. Todavía no puedo pararme. Me falta una operación. Me faltan partes de hueso, piel. Me duele la cadera. Esto lleva mucho tiempo. Todo es solidaridad. A mí nadie me dio un peso».

«Dicen que todo depende de mi cuerpo, de cómo asimile las prótesis. Tomo antibióticos mañana y tarde, pastillas psiquiátricas, anticoagulantes, protector gástrico. Tengo el hígado destrozado, no es solo las piernas… es todo el cuerpo y la cabeza», dice y cierra: «Ese día murió una parte de mí». 

En septiembre, a través de un escrito presentado ante la Justicia, los abogados representantes de las familias de las víctimas en la tragedia de Circunvalación, le solicitaron al fiscal Tomás Casa la «urgente detención» de Alan Amoedo, quien está imputado por homicidio con dolo eventual por la muerte de Agustín y Sol, y las graves heridas sufridas por Fernanda.

La solicitud fue hecha al fiscal luego de «la evaluación de la prueba testimonial, visual, pericial e informe técnico», indicó en ese momento Claudio Orosz y explicó que en ese escrito se desarrolló todo lo que estaba explicitado en la pericial ontológica. Pusieron también en conocimiento la conclusión de los peritos de control de la querella respecto al perfil de personalidad de este sujeto. «Los datos se suman a las pruebas recolectas sobre la negligencia que tuvo Amoedo el día de la tragedia», agregó el abogado.

La tragedia

El lunes 17 de mayo de 2021, alrededor de las 16, Sol detuvo su auto en la Circunvalación a la altura de Fuerza Aérea. Llamó a la grúa y junto a Fernanda acudieron a su entrañable amigo: Agustín Burgos, quien partió  de su departamento de San Vicente apenas vio el mensaje de sus amigas que se sentían inseguras en el lugar porque cargaban costosos equipos de filmación y lo llamaron para que las acompañe hasta que llegue la grúa del seguro. Estacionó, bajó del rodado y un puñado de minutos después fue arrollado junto a sus amigas.

Amodeo se iba sacando una selfie y tomando cerveza mientras manejaba un auto de alta gama, al que no pudo dominar y desbarrancó, tomó por atrás el auto estacionado y embistió de lleno a los tres jóvenes que estaban sentados en el pasto esperando por la grúa.

Sol y Fernanda venían de hacer una última entrevista para su proyecto de tesina, un documental sobre poesía trans en Córdoba. Una para el Doctorado en Antropología y la otra para su Licenciatura en Cine. Por su parte, Agustín Burgos era licenciado en Cine, como será Fernanda. Junto a Clarita había sido padre de una nena que hoy tiene cinco años. Tocaba el bajo y, según contó su hermano Daniel, tenía muchos proyectos.

Fuente: La Nueva Mañana