• Se trata de una condición que afecta la capacidad de una persona para pensar, sentir y comportarse de manera lúcida.
  • En general, la persona tiene pensamientos o experiencias que parecen estar desconectados de la realidad.
  • El acompañamiento familiar, la terapia cognitivo-conductual y la rehabilitación psicosocial son fundamentales para quien vive con esta afección.

Hoy 16 de agosto, Día Mundial de concientización sobre esquizofrenia, es una oportunidad para visibilizar esta y otras afecciones de salud mental que puede presentar una parte de la población.

La esquizofrenia es una condición que afecta la capacidad de una persona para pensar, sentir y comportarse de manera lúcida.

Si bien se desconoce la causa exacta, se considera que puede tener que ver con una combinación de factores genéticos, ambientales y de la alteración de las sustancias químicas y las estructuras del cerebro.

La esquizofrenia se caracteriza por pensamientos o experiencias que parecen estar desconectados de la realidad, habla o comportamiento desorganizados y disminución de la participación en las actividades cotidianas; también pueden presentarse dificultades en la concentración y la memoria.

Vale destacar que, se trata de una condición que generalmente aparece al final de la adolescencia, o entre los 20 y los 30 años de edad y según datos de la OMS, en hombres suele manifestarse antes que en mujeres.

Mariela Reynoso, integrante del equipo de psiquiatría del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial, destaca: “Esta afección de salud mental es desconocida por gran parte de la población; a las personas con esquizofrenia les resulta difícil escapar del estereotipo social de su condición, lo que lleva a que se aíslen aún más y, a su familia, a negar esta condición”.

Indicadores

Algunos indicadores y rasgos de las personas con esquizofrenia pueden ser:

  • Persistencia de ideas delirantes: la persona tiene la creencia errónea de que algo es verdad, a pesar de que hay pruebas de lo contrario
  • Persistencia de alucinaciones: la persona oye, huele, ve, toca o siente cosas que no están presentes
  • Vivencia de influencias, control o pasividad: la vivencia de que los sentimientos, impulsos, acciones o pensamientos propios no son generados por uno/a mismo/a, sino que son otras personas quienes los colocan en la mente, o los apartan de ella, o de que los pensamientos están siendo transmitidos a otros/as
  • Razonamiento desorganizado: a menudo se manifiesta en una forma de hablar confusa o que no viene al caso
  • Comportamiento muy desorganizado: acciones que resultan extrañas o sin propósito, reactividad emocional impredecible o inapropiada que interfiere con su capacidad para organizar su comportamiento
  • Otras manifestaciones: importante limitación del habla, vivencia y expresión de emociones restringidas, incapacidad para experimentar interés o placer, retraimiento social

Tratamiento

Existe una variedad de opciones de atención eficaces para personas que viven con esquizofrenia que incluyen medicamentos, psico-educación, acompañamiento familiar, terapia cognitivo-conductual, rehabilitación psicosocial y capacitaciones en diferentes aptitudes para la vida.

“Esto ayuda a que las personas puedan llevar una vida normal”, indica la especialista.

“Es importante que nos detengamos a reflexionar y analizar por qué o cómo es que una persona llega a perder el contacto con la realidad; así mismo, que pensemos en que no por eso dejan de sentir, de esta manera, dejamos de estigmatizarlos y les damos más oportunidades de insertarse a la sociedad”, finaliza.