• El Ministerio de Salud, a través de la Secretaría de Salud Mental, brinda recomendaciones a la comunidad para el cuidado de la salud mental.
  • Es importante sumar hábitos protectores en la vida diaria, y conocer los principales signos que ameritan realizar una consulta profesional.

Durante mucho tiempo se estigmatizó a las personas o grupos que atravesaban diferentes situaciones de salud mental. Si bien esto fue cambiando en las últimas décadas, aún hay prejuicios que pueden condicionar la consulta profesional oportuna o tener ciertos cuidados protectores.

En este sentido, es clave considerar que todas las personas, en algún momento de la vida, pueden atravesar alguna dificultad de salud mental.

Asímismo, se debe tener en cuenta que estas situaciones pueden ser transitadas de una manera saludable con el acompañamiento de un o una profesional de la salud mental.

Salud mental y vida cotidiana

En la vida diaria existe una permanente exposición a situaciones conflictivas que activan emociones como ansiedad, miedo, tristeza, frustración o rabia, y que se acompañan de cambios en el funcionamiento corporal como palpitaciones, tensión de los músculos,entre otras.

Se trata de reacciones esperables y transitorias, su duración es variable y en algunas ocasiones actúan como mecanismos de defensa que, de alguna manera, alertan y preparan a las personas para enfrentarse a tal escenario. Si aparecen, no es necesario alarmarse ni patologizar”, explica Claudia Simonini, directora del Hospital Neuropsiquiátrico Provincial y coordinadora del Programa Cuidarnos, dependiente de la Secretaría de Salud Mental.

Sin embargo, la referente advirtió que, en ciertos momentos, estos mecanismos de defensa no funcionan completamente cuando la persona se enfrenta a situaciones que superan su capacidad de adaptación, y pueden aparecer alteraciones, expresiones corporales y psicológicas que ya no son protectoras.

Cuándo hacer una consulta

Es aconsejable realizar una consulta profesional ante los primeros síntomas o malestares; algunos signos a tener en cuenta son:

  • Dificultad para conciliar el sueño, o sueño entrecortado, o si se tiene la sensación de que no se logra descansar y desconectarse, o que las horas de sueño no permiten descansar.
  • Pensamientos recurrentes e intrusivos que mantienen a la persona permanentemente en estado de alerta o tensión.
  • Cambios abruptos en el estado de ánimo que se experimentan con una intensidad no habitual.
  • Manifestaciones corporales: en algunos casos es el cuerpo el que también experimenta malestar y lo hace a través de diversos síntomas como dolores de cabeza que se repiten,  malestares estomacales, molestias musculares, cansancio extremo, entre otros.
  • Ansiedad con duración e intensidad que no es habitual.
  • Conflictos en los vínculos. La forma de relacionarse con los demás de manera regular se ve afectada por la situación que se vivencia.
  • Desconexión del disfrute: se traduce en la dificultad de realizar actividades que antes se disfrutaban y ahora se vuelven aburridas, tediosas y resulta difícil conectarse con ellas.

Es importante tener en cuenta que el hecho de atravesar determinada situación de salud mental, no necesariamente implica la presencia de una patología.

De todas maneras, se sugiere buscar ayuda profesional para transitar la situación de la forma más saludable posible.

Hábitos saludables

Algunas actitudes y acciones que pueden propiciar una mejor calidad de vida día a día son:

  • Sumar a diario momentos de pausas que permitan conectar nuevamente con los recursos y hábitos más saludables aprehendidos, y también actividades de disfrute (escuchar música, bailar, hacer manualidades, cocinar, ver una película, entre otras.)
  • Escuchar las señales que da el cuerpo.
  • Pedir ayuda y recurrir a las redes de apoyo: familia y amistades.
  • Mantener buenos hábitos de sueño, tratando de dormir las horas que el cuerpo necesite.
  • Sostener una alimentación equilibrada y satisfactoria.
  • Establecer un orden de prioridades.
  • Aprender a delegar responsabilidades.
  • Dirigir las acciones hacia objetivos posibles de lograr.

Qué hacer ante una emergencia

Si una persona se practica autolesiones, se pone en riesgo a sí misma o a quienes la rodean, manifiesta que va a quitarse la vida, se encuentra en un estado de euforia, no puede cesar el consumo de alguna sustancia, puede acudir a su centro de salud de referencia.

Vale destacar que los hospitales generales cuentan con guardias para personas en crisis agudas, acorde a las leyes en la materia.

Frente a una emergencia de salud mental también se puede acudir al Hospital Neuropsiquiátrico Provincial, sito en León Morra 172, B° Juniors, de la ciudad de Córdoba. Tel: 0351-156321491, de lunes a viernes, 24 horas.