SAO PAULO (AP) — Gran cantidad de pacientes con COVID-19 en la ciudad amazónica de Manaos serán trasladados fuera de la entidad porque el sistema de salud local está saturado y las reservas de tanques de oxígeno están disminuyendo, lo que ha derivado en la muerte por asfixia de algunos brasileños en sus viviendas.

Los doctores de la urbe de 2 millones de habitantes están eligiendo a qué pacientes atienden, y por lo menos uno de los cementerios locales está pidiendo a los dolientes que se formen para poder entrar y enterrar a sus muertos. Ante ello el gobierno anunció que enviará a 235 pacientes que requieren oxígeno, pero no están internados en unidades de terapia intensiva, a otros cinco estados y a la capital de la nación, Brasilia.

“Quiero agradecer a los gobernadores que nos están dando la mano en un gesto humano”, dijo Wilson Lima, gobernador del estado de Amazonas, en una conferencia de prensa el jueves.

“Cuando hay un problema todo el mundo nos voltea a ver como los pulmones de la Tierra”, comentó, mencionando la habitual descripción de la selva de la Amazonía. “Ahora estamos pidiendo ayuda. Nuestra gente necesita este oxígeno”.

Recientemente las autoridades de Manaos le pidieron al gobierno federal que les incremente sus reservas de oxígeno necesarias para mantener respirando a los pacientes con COVID-19. La cifra de muertes del estado en 14 días se está acercando al punto máximo alcanzado en la primera ola de la epidemia el año pasado, de acuerdo con datos oficiales.

En ese primer pico, Manaos consumió un máximo de 30.000 metros cúbicos (aproximadamente 1 millón de pies cúbicos) de oxígeno por día, y esa cantidad ya se ha más que duplicado hasta alcanzar casi 70.000 metros cúbicos, de acuerdo con White Martins, la compañía transnacional que les proporciona oxígeno a los hospitales públicos de Manaos. En su conferencia de prensa, Lima fustigó a White Martins por el déficit en el suministro.

“Debido al fuerte impacto de la pandemia de COVID-19, el consumo de oxígeno en la ciudad aumentó de manera exponencial en los últimos días en comparación con un volumen que ya era sumamente alto”, señaló White Martins en un comunicado enviado por correo electrónico a The Associated Press. “La demanda es mucho mayor que cualquier cosa predecible y… sigue creciendo significativamente”.

La compañía añadió que la ubicación de Manaos presenta una logística complicada, lo que requiere que los suministros adicionales sean transportados por vía marítima y aérea.

El gobernador Lima también ordenó más restricciones, incluida la suspensión del servicio del transporte público y un toque de queda que estará en vigor de las 7 de la tarde a las 6 de la mañana.

Fuente: Infobae