La causa se originó en enero del 2019. Hasta entonces, en la vivienda convivían la mujer de 70 años y su hijo divorciado, padre a su vez de la víctima.

Sin que nadie lo percibiese, el perverso se despertó una noche y se trasladó hasta la habitación de la menor, donde la violó.

La adolescente le confió el abuso a su madre, quien interpuso una denuncia, al tiempo que la víctima fue asistida por médicos judiciales. Sus informes confirmaron al acceso carnal, lo que fue ratificado en Cámara Gesell ante la fiscal, psicólogos, abogada defensora y otros representantes legales. Todo en línea incluso con pericias psicológicas, testimoniales y un informe socioambiental.

Por su parte, la Fiscalía se opuso al recurso y argumentó con la inminencia del envío a juicio, tras lo cual el magistrado coincidió con ese planteo y rechazó la solicitud de la defensa. El abusador tiene 60 años. 

Fuente: Crònica.com.ar